El ministro de Defensa de los Países Bajos, Ruben Brekelmans, aseguró que el Reino mantiene su presencia militar en el Caribe y que, de ser necesario, estaría dispuesto a enviar más capacidades desde Europa hacia los territorios de Aruba, Curazao y Bonaire.
“Si fuera necesario, podríamos enviar capacidades adicionales desde Europa. Hoy en día ya contamos con más de 1.000 efectivos permanentes de Defensa en el Caribe, entre militares y personal civil, con un fuerte enfoque en operaciones marítimas», afirmó, en declaraciones a Crónicas del Caribe, en el contexto del despliegue militar de Estados Unidos para combatir a grupos narcoterroristas, como el Cartel de los Soles.
Explicó que esa presencia «garantiza la seguridad en tierra, mar y aire, y cumple con nuestra misión principal: la defensa del Reino. También contribuimos al orden jurídico internacional y al apoyo de las autoridades civiles locales”.
El ministro subrayó que Estados Unidos es «uno de los socios más importantes» de Países Bajos en operaciones contra el narcotráfico, pero dejó claro que el reciente despliegue militar anunciado por Washington en aguas cercanas a Venezuela “es una decisión nacional de EE.UU.” en la que el Reino europeo no está involucrado.
“De momento, no hay motivo para cambiar nuestras operaciones regulares en el Caribe”, puntualizó Brekelmans. «Nuestro compromiso es con la estabilidad de la región y la seguridad de nuestras islas caribeñas. El despliegue estadounidense no es una operación conjunta con el Reino. Seguimos en contacto estrecho con Washington, pero nuestra posición es de neutralidad», añadió.